Qué hacer y qué ver en Londres

Maleta a Londres

 

1. Pasear por las orillas de los canales que conforman Little Venice.

2. Buscar libros y guías de viajes en la famosa librería de la película Notting Hill: The Travel Bookshop.

3. Admirar las delicias gastronómicas del Borough Market.

4. Buscar libros antiguos en el mercado de libros del South Bank.

5. Visitar el cementerio de Kensal Green, uno de los siete magnificos cementerios de la ciudad.

6. Observar el cambio de estaciones en Epping Forest, un bosque para pasear a las afueras de Londres.

7. Fotografiar los famosos anuncios de Picadilly y conocer el por qué del nombre y de su origen.

8. Asistir al ensayo o a la grabación de un programa de televisión.

9. Acercarse para conocer el obelisco egipcio que se alza en una de las orillas del rio y al que llaman “La aguja de Cleopatra”.

10. Visitar cada verano el pabellón arquitectónico que se construye en la Serpentine Gallery.

11. Ver una obra de teatro gratis en The Scoop durante los meses de julio y agosto.

12. Conocer un poco más sobre la historia de Londres en el interesante Museum of London.

13. Acercarse a pasear por los diferentes commons londinenses.

14. Encontrarse y despedirse de la gente al lado de la escultura The Meeting Place en la estación de St Pancras.

15. Perderse por un rincón algo secreto: St Katherine Dock.

16. Sorprenderse con el sonido de un violín en el metro.

17. Disfrutar de un descanso sobre la colina de Primrose Hill, en uno de los mejores barrios de la ciudad.

18. Volverse loco dentro del M&M’s World.

19. Intentar comprender el arte contemporáneo en la Tate Modern, y asistir a sus diferentes exposiciones.

20. Buscar el árbol que dejó el escritor Thomas Hardy cuando se estaba construyendo la estación de St Pancras.

21. Perderse por el laberinto subterráneo de las War Rooms, el búnker en el que Churchill y su gobierno se protegieron durante la segunda guerra mundial.

22. Visitar el Museo Horniman en el sureste de la ciudad, un museo de gusto muy victoriano.

23. Conocer a algunos de los fantasmas más famosos que aún viven en el metro de Londres.

24. Pasar una tarde en la librería más bonita de la ciudad: Daunt Books.

25. Reponer fuerzas en la cafetería del Victoria & Albert Museum, un ejemplo del movimiento artístico arts & crafts.

26. Refrescarse con unos cócteles y ponches de tradición victoriana en The Booking Office, la antigua central de reservas de la estación de St Pancras.

27. Dejar a un lado el mundo mientras asistes a un té de las cinco.

28. Recorrer el Regent’s canal para pensar que te has alejado de la ciudad.

29. Buscar a Peter Pan en el País de Nunca Jamás, los jardines de Kensington.

30. Perderse por los humedales del oeste de la ciudad y admirar las aves que viven en ellos.

31. Pasar un rato viendo uno de los tantos musicales que puedes ver en el West End.

32. Buscar los cuervos detrás de la maldición de la Torre de Londres.

33. Leer los poemas que se encuentran en los vagones del metro.

34. Ver una obra de teatro, un concierto o tomar algo en uno de los últimos teatros de variedades del mundo, el Wilton’s Music Hall.

35. Encontrarse con Drácula o Karl Marx en el gran cementerio victoriano de Highgate.

36. Acercarse a ver el famoso diván de Freud en el museo que hay dedicado a él en Hampstead.

37. Pasar el tiempo en Greenwich.

38. Ver volverse la ciudad amarilla cuando, al principio de la primavera, comienzan a aparecer los narcisos.

39. Disfrutar de la nieve si da la casualidad de que te encuentras en Londres los pocos días que nieva.

40. Disfrutar de una de las mejores vistas de Londres mientras cenas en el restaurante Aqua Shard de la planta 31 del Shard.

41. Visitar el quirófano más antiguo del mundo y el peculiar Old Operating Theatre Museum.

42. Entrar y pasear por los grandes almacenes Selfridges en Oxford Street, aunque no compres nada.

43. Celebrar el año nuevo chino en Chinatown, aunque las fechas cambian de un año a otro.

44. Esconderse en las ruinas convertidas en jardín de St Dunstan in the East en medio de la City.

45. Sentirse un poco en el campo visitando una granja urbana como la de Mudchute, justo al lado del distrito financiero de Canary Wharf.

46. Ir una tarde o noche a la ópera, en el Royal Opera House o en el impresionante Royal Albert Hall.

47. Volar sobre el Támesis y dejar Canary Wharf a tus pies en el nuevo teleférico que cruza el rio por el este.

48. Caminar por Fleet St y hacer un viaje al pasado de la prensa del Reino Unido.

49. Acercarse al legado del Londres olímpico de 2012.

50. Sentirse en la época de Shakespeare viendo una representación teatral en El Globo.

51. Conocer algo más sobre el escritor Charles Dickens en su museo.

52. Conocer un poco la historia de Chiswick House, una mansión enorme que se alza en el oeste de Londres.

53. Pensar que te has trasladado a Oriente al entrar en la casa del pintor esteticista Frederic Leighton.

54. Pasar el día en uno de los jardines botánicos más grandes del mundo, los jardines de Kew.

55. Ver lo poco que queda de Dollis Hill House en Gladstone Park, una casa en la que vivió Mark Twain.

56. Recorrer el East End, el este de Londres, en busca del arte urbano que llena sus calles y aprender a reconocer a los artistas callejeros que trabajan aquí.

57. No olvidarte de probar el fish and chips perfecto en un pub o en un fish and chips shop.

58. Tomarte una pinta en honor a Keats, Dickens o Byron, en el Spaniards Inn, en Hampstead Heath.

59. Recorrer Bunhill Fields, el cementerio de los inconformistas y disidentes.

60. Descubrir el pasado de un barrio como Rotherhithe.

61. Probar algunos quesos británicos (o de otros lugares) en La Fromagerie.

62. Acercarte y comprarte un traje chaqueta hecho a medida en Savile Row, la calle de la elegancia por excelencia.

63. Olvidarte de la ciudad en Hampstead Heath, una colina en el norte de Londres que te hace pensar que te has ido al campo.

64. Visitar el pequeño Museo del abanico en Greenwich, dedicado a este coplemento que un día era la base para estar a la moda.

65. Poder ver el Pórtico de la Gloria o la columna de Trajano en el Victoria & Albert Museum, aunque sean copias.

66. Fotografiar los pelícanos del parque de St James porque los primeros llegaron hace más de tres siglos.

67. Vivir en un barco de los que navegan por los canales.

68. Comerse un lobster roll en Smack Lobster Deli y recuperar fuerzas para lo que venga.

69. Tener cuidado con el hueco que se queda entre el tren y el andén en el metro, y conocer un poco más la historia detrás del “Mind the gap”.

70. Comer comida de la calle libanesa en el restaurante Yalla Yalla en pleno Soho.

71. Visitar las cuevas de Chislehurst, un lugar que ha sido de todo, una mina, un refugio durante la guerra, una sala de conciertos,…

72. Subir al Sky Garden y encontrarse con una de las mejores vistas de Londres… y gratis.

73. Encontrarse con una ciudad completamente diferente en las preciosas mews.

74. Viajar a la India británica mientras te tomas algo en The Imperial Durbar.

75. Entrar en el paraíso gastronómico que es Fortnum and Mason y acabar comprando o bebiendo té.

76. Descubrir el pequeño jardín botánico de Chelsea, que lleva funcionando más de tres siglos.

77. Visitar la curiosa tumba del explorador victoriano Sir Richard Burton, que se encuentra en un suburbio del suroeste de Londres.

78. Conocer a los Pearly Kings y Queens, una de las tradiciones más antiguas de la ciudad.

79. Comer en Rules, el restaurante más antiguo de la ciudad.

80. Seguir las huellas de muchos escritores que vivieron en la ciudad en estos 20 lugares con conexiones literarias.

81. Descubrir un barrio totalmente conectado con el río Támesis: Wapping.

82. Ver más allá de la fealdad del edificio Barbican al descubrir su impresionante invernadero.

83. Ver crecer la lavanda cada verano en Mayfield Lavender Farm, una zona que en el pasado estaría llena de ella.

84. Volver a los años treinta con la arquitectura art decó de Eltham Palace, en el sureste de Londres.

85. Perderse un día por un nuevo barrio: Walthamstow.