Notas desde la Sirenita de Copenhague

Ninguna imagen es más típica de Copenhague que la de su pequeña estatua de la Sirenita, no importa cuál sea la versión, si la de Hans Christian Andersen o probablemente la más reciente de Walt Disney, la que nos atraiga hacia ella.

Todos nos proponemos verla aunque descubramos nada más llegar a Copenhague que no se encuentra en el centro de la ciudad sino en un punto medio del paseo de Langelinie. Que hay que caminar un rato siguiendo la línea del agua, pasar los nuevos y modernos edificios del teatro y la ópera de la ciudad, el palacio y residencia real de Amalienborg, y encontrarse casi frente al mar abierto, para verla.


Ópera de Copenhague Copenhague Palacio de Amalienborg, Copenhague Langelinie, Copenhague


Pequeña es, mide solo 1,25 metro, y más diminuta e indefensa parece entre grúas y barcos, entre la multitud que a todas horas la rodea, que se acerca o que incluso se atreve a trepar por ella.

Pero ahí está. Serena y triste, bella y al mismo tiempo centenaria, con la mirada perdida en el mar, mirando hacia el infinito en busca de algo que no puede alcanzar. A lo largo de los ciento tres años que lleva sobre esa roca, se ha convertido en inmortal pero también ha sufrido una historia muy accidentada.

 

Andersen publicó su cuento en 1837. Es una historia sin final feliz, Disney y sus cuentos de hadas se encontraban todavía muy lejos.

Es la historia de una pequeña sirena que, como todas sus hermanas, recibe como regalo en su quince cumpleaños el poder nadar hasta la superficie del mar y ver qué hay más allá. Ese viaje marcará su destino.

En el nuevo mundo al que se asoma, se enamora y termina deseando por encima de todo el poder convertirse en humana. Para ello, y con la promesa también de conseguir que su alma se convierta en inmortal, no duda en renunciar a todo, a su vida en el fondo del mar, a su voz.

Su amor, en el que pone todas sus esperanzas mientras espera sobre una roca en la orilla del mar, no será correspondido y la Sirenita terminará regresando al mar pero convertida en espuma.

 

Andersen no nació en Copenhague sino en la ciudad de Odense pero sí que vivió en ella prácticamente toda su vida. Llegó a los catorce años con la intención de convertirse en actor y allí residió en diferentes domicilios hasta su muerte.

Su funeral, en 1875, fue multitudinario y un motivo de luto nacional.

La pequeña escultura de la Sirenita es, sin duda, uno de los mejores homenajes que se le podían hacer, la mejor manera de unir la capital danesa con uno de sus escritores más conocidos.

 

Aunque no fue el ayuntamiento de Copenhague el que encargó la estatua sino el hijo del fundador de la cervecería Carlsberg, quizás muchos una institución aún más importante en la ciudad.

Carl Jacobsen acababa, un día de 1909, de ver la versión de la Sirenita representada en ballet y se quedó prendado tanto de la representación como de la bailarina, a la que pidió posar para la escultura.

El artista encargado fue Edvard Eriksen y se dice que, en realidad, sólo la cabeza está inspirada en la bailarina porque ella misma se negó a posar desnuda para el resto y fue su mujer la que lo acabó haciendo.


La Sirenita, Copenhague La Sirenita, Copenhague


Den lille Havfrue, su nombre en danés, se desveló en el verano de 1913 y parece que durante muchos años vivió una existencia pacífica. Pero, a partir de los años sesenta, la pequeña Sirenita ha sido el objetivo tanto de vándalos como de protestas. Su cabeza ha desaparecido varias veces, lo mismo que uno de sus brazos. Otras tantas ha aparecido cubierta de pintura. En 2003 llegó a desaparecer por completo hasta que fue encontrada en el fondo del puerto. Y, en 2010, el ayuntamiento autorizó que viajase hasta Shanghai para la Exposición Universal.

 

A pesar de todo, la Sirenita sigue ahí y todos caminamos un buen rato para verla mientras existen esculturas de H.C. Andersen escondidas por el centro de Copenhague a las que nadie presta atención.


H.C. Andersen


Los humanos nunca llegarán a tener el misterio que ha envuelto siempre a las sirenas.

 


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