Notas desde la Piscina das Marés

No soy mucho de ir a buscar playas y piscinas allá donde vaya, y menos ninguna en las aguas frías del Atlántico en las que nunca he conseguido bañarme, que yo soy del Mediterráneo y me moriré siéndolo. Pero la Piscina das Marés no es una piscina cualquiera, tiene la peculiaridad de haber sido construida por un premio Pritzker de arquitectura, y animo a todo el mundo a visitarla, a aquellos que hacen de sus vacaciones un continuo relax y también a aquellos que como yo nunca paran ni un momento. El agua del Atlántico, por eso, no deja de estar allí tan fría como de costumbre.

 

La Piscina das Marés cumplió hace no tanto cincuenta años y hay que decir que se conserva muy bien.

 

La idea de construir una piscina municipal en esa zona, en la localidad de Leça da Palmeira, a unos diez kilómetros al norte de Oporto, nació a principios de los años sesenta. El ayuntamiento buscaba una solución al incremento de turistas de la zona y a los peligros que implicaba el mar, el Atlántico como he dicho no es el Mediterráneo.

 


Piscina das Marés, cerca de Oporto (Portugal) Piscina das Marés, cerca de Oporto (Portugal) Piscina das Marés, cerca de Oporto (Portugal)


 

A ese proyecto municipal se le buscó un arquitecto local. Álvaro Siza Vieira había nacido justo al lado, en el pueblo de Matosinhos, y la piscina, inaugurada finalmente en 1966, fue en realidad uno de sus primeros proyectos en solitario ya que antes había trabajado junto a Fernando Távora, con quien acababa de finalizar otro proyecto en otra piscina, la de la Quinta da Conceiçao, que se puede encontrar muy cerca.

El ayuntamiento no poseía planos topográficos de la zona y Siza pasó días y días reconociendo y dibujando el terreno, irregular y en pendiente desde el paseo marítimo hacia el mar.

 

Por eso, acercarse hasta allí, es reconocer el gran trabajo que hizo el arquitecto al adaptar la piscina al paisaje y no al contrario, fruto de ese trabajo de observación de las rocas y de las mareas, al no delimitar los límites de lo construido sino dejar la piscina abierta al mar para juntarse de forma natural con él, al adaptar la arquitectura a la naturaleza y no al revés.

Acercarse hasta allí es bañarse en una piscina, no de agua dulce, sino salada, de bañarse en las aguas del Atlántico algo domadas aunque no completamente domesticadas. Sin tanto frío, sin las corrientes que nos recuerdan continuamente los vigilantes que desde la piscina controlan a los bañistas que se atreven a entrar en el mar entre las rocas.

Acercarse hasta allí es imaginarse al arquitecto sentado días tras día frente al mar para integrar todo lo que tenía frente a la vista lo mejor que podía.

Es pensar que un edificio que ha celebrado su medio siglo de existencia siga cumpliendo sobradamente la función con la que se creó.

 


Piscina das Marés, cerca de Oporto (Portugal) Piscina das Marés, cerca de Oporto (Portugal)


 

Llegamos por la mañana de un día de agosto, recorremos a pie parte del paseo marítimo, la piscina solo aparece a la vista si te asomas al mar, desde arriba las formas variadas de las rocas contrastan con las formas geométricas que construyó Siza. En realidad, más que solo una, son dos piscinas, una para niños y la otra para adultos.

Para entrar, debes recorrer una rampa de hormigón y atravesar la zona de baños y vestuarios, oscura y cubierta por vigas de madera pero desde la que ya se puede escuchar el mar. Una vez sales de esa oscuridad, te encuentras cara a cara con la claridad del agua y del cielo, y no quieres estar en ningún otro lugar. Si tenías alguna duda por haber llegado hasta allí, la duda desaparece.

Hay también una cafetería y superficie suficiente para extender la toalla, las hamacas y todo lo que lleves para pasar allí las horas que quieras. En los extremos aún se mantiene el ir y venir del mar en la playa, el mar en esas piscinas está en todas partes presente.

 


Piscina das Marés, cerca de Oporto (Portugal) Piscina das Marés, cerca de Oporto (Portugal) Piscina das Marés, cerca de Oporto (Portugal) Piscina das Marés, cerca de Oporto (Portugal)

Piscina das Marés, cerca de Oporto (Portugal) Piscina das Marés, cerca de Oporto (Portugal) Piscina das Marés, cerca de Oporto (Portugal)


 

A la piscina se puede llegar en transporte público, no hay que andar mucho, cerca además hay también una gran variedad de restaurantes en los que comer el mejor pescado fresco de la zona, así que no hay excusas si la excusa de visitar un edificio clasificado como parte de los Monumentos Nacionales de Portugal no es suficiente.

 


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