Notas desde la Boca del Infierno en Cascais

Nunca había visto el programa Cuarto Milenio de Iker Jiménez. Pero una noche, hace algunos años, cambiando de canal hubo algo que hizo que me fijase en el programa. Era la figura enigmática y polémica del ocultista, escritor, astrólogo, místico y mago inglés Aleister Crowley.

El programa trataba de una mansión en una de las orillas del Lago Ness, en Escocia, llamada Boleskine House. La casa fue propiedad de Crowley desde 1899 hasta 1913 y, desde entonces, se relacionan con ella leyendas, rituales de magia negra y algunos casos de muertes violentas. El programa mencionaba además que, en los años 70, el cantante del grupo Led Zeppelin Jimmy Page, gran admirador de Crowley, adquirió la mansión y relacionaba esta adquisición con una serie de catástrofes y desgracias que persiguieron a algunos de los miembros del grupo por aquel entonces.

Era la primera vez que oía hablar de Aleister Crowley. Entonces, busqué más información sobre él pero nada más hasta que, este verano, en Cascais, en la llamada Boca del Infierno, una placa decía que allí había fingido su suicidio Crowley en 1930.

La Boca del Infierno, Boca do Inferno, es una gran cavidad en la roca causada por la erosión del mar. Se puede llegar hasta allí en coche e incluso andando unos veinte minutos desde el cercano pueblo de Cascais. El día que la visitamos el mar estaba en calma y la visita fue un tanto decepcionante pero, en los días de tormenta, el espectáculo debe de ser impresionante con el agua del mar salpicando la orilla, entrando por la cavidad y creando diferentes sonidos a su paso por la roca que se han relacionado tradicionalmente con el diablo.

Crowley llegó a Lisboa en 1930 invitado por el poeta Fernando Pessoa, interesado en el ocultismo y la figura del mago inglés, y acompañado de su pareja en aquel momento: Hanni Larisa Jaeger, una artista de diecinueve años. Tras una discusión con ella en el hotel en el que alojaban y el abandono por parte de ella, vagó durante unas horas por la costa y fingió que se suicidaba en la Boca del Infierno para asustarla. Allí, en las rocas, escribiría una nota que dejaría en el interior de una pitillera y que, ahora, se encuentra escrita en una placa conmemorativa:

No puedo vivir sin ti. ¡La otra boca del infierno va a engullirme, aunque no será tan ardiente como la tuya! ¡Hisos!

Tu Li Yu

Pessoa se encargaría de pasar la noticia a toda la prensa portuguesa y, de ahí, a la prensa internacional.

Pero dicen que, la verdadera razón de aquella trama, era la de evitar durante unos meses a sus acreedores. Aleister Crowley reapareció unas semanas más tarde en una exposición de sus pinturas en Berlín.

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