Notas desde Eltham Palace

Eltham Palace es un lugar en el que te encuentras frente a dos épocas distintas.

 

Sus cimientos se remontan a la Edad Media, las tierras en las que se encuentra, en las cercanías de Greenwich, pertenecían entonces a la iglesia quien las cedió a monarquía. Así que cuando llegas parece que vayas a visitar una de las tantas mansiones tudor que se encuentran por Inglaterra. Una importante, porque en ella vivió el mismo Enrique VIII durante su infancia, allí lo conoció al menos Erasmo de Rotterdam en su visita a Inglaterra, en sus escritos dejó constancia de que a los nueve años el futuro monarca ya sobresalía por su carácter.

 

El puente que debes cruzar al entrar y el foso, que las lluvias recientes han llenado de agua, muestran que podríamos encontrarnos en el siglo XIV.

 


Eltham Palace, Londres


 

Pero una vez en el interior, todo da un salto en el tiempo, los siglos desaparecen sin dejar vestigios y nos plantamos directamente en los años treinta, de lleno en el modernismo y el art decó.

Una cúpula blanca que deja entrar la luz del exterior, unos muebles y una alfombra minimalistas que podrían ser de Ikea, unos revisteros en los que han colocado publicaciones de esa época y una cómoda en la que espera una bandeja con vasos y una coctelera.

 


Eltham Palace, Londres Eltham Palace, Londres


 

Dos épocas muy distantes en el tiempo, dos momentos de la historia completamente distintos.

 

La gran mansión medieval no pudo mantener su importancia más allá del siglo XVI,  la monarquía terminó abandonándola debido a la mejor situación que ofrecía Greenwich, hasta donde se podía llegar directamente en barco desde Westminster. El diarista John Evelyn la visitó en 1656 y ya la encontró abandonada y medio en ruinas, y el desmoronamiento continuó durante los siglos que siguieron, lo único que sobrevivió fue la gran sala central y partes del puente y del foso.

 

Hasta que en 1933 llegó el matrimonio Courtauld y, con el dinero del comercio textil de la familia de él, la transformó de arriba abajo. A pesar de la oposición de muchos, restauraron el gran salón medieval y construyeron a su alrededor un edificio en la vanguardia arquitectónica y estética de la época.

 


Eltham Palace, Londres Eltham Palace, LondresEltham Palace, Londres Eltham Palace, Londres


 

Él, Stephen, un introvertido de tomo y lomo, que cuando se cansaba de hacer vida social desaparecía en su biblioteca. Ella, Virginia, todo lo contrario, amante de las fiestas y de ser el centro de atención, lo que convirtió su casa en el centro de la vida social de esa década.

No tuvieron hijos pero con ellos vivieron los sobrinos de ella y, según la moda entre las clases acomodadas de tener animales exóticos como mascotas, los Courtauld tenían un lémur comprado en Harrods al que apodaron Jongy.

El escritor Evelyn Waugh, en su novela Cuerpos viles satiriza esa moda, los invitados de los Courtauld se quejaban de que el lémur parecía estar por todas partes. Con él aparecen en el retrato que cuelga en una de las salas de la casa, con él aparecen también en las fotografías que se exponen.

 


Eltham Palace, Londres Eltham Palace, Londres


 

Eltham Palace tiene un comedor de color rosa y paredes decoradas con marquetería que representan escenas de romanos y vikingos. Tiene baños de mármol y calefacción en el suelo, también un sistema centralizado de aspiradoras.

Por tener, tiene hasta un refugio antiaéreo que el matrimonio, sus trabajadores y sus huéspedes usaron al inicio de la guerra porque, en 1944, la casa fue abandonada de nuevo.

Los bombardeos alemanes eran ya demasiado continuos y el matrimonio decidió instalarse en Escocia y, un poco más tarde, en Zimbawe.

 


Eltham Palace, Londres


 

Eltham Palace tiene también una pequeña salita llena de mapas pintados en la pared que se está restaurando en la actualidad. Los mapas muestran el amor de la pareja por los viajes, ellos mismos se conocieron durante uno en los Alpes, pero también los prejuicios y estereotipos de la época.

En realidad todo Eltham Palace, el de los años treinta por lo menos, parece tener una conexión con viajar, con viajar en barco.

Si miramos desde el centro de la sala de entrada, parece que nos encontremos en uno de esos míticos cruceros trasatlánticos que cruzaban el mundo en la época de entreguerras. En un camarote de la compañía Cunard, con ojos de buey tras los que esperas encontrar el mar.

 


Eltham Palace, Londres


 

  ¿Dónde estás?

Leave A Comment

Your email address will not be published.